Après
tous ces billets estivaux, revenons un peu à la poésie.
Después
de todas esas entradas estivales, volvamos un poco a la poesía.
María
Elena Walsh, de père anglais et mère argentine, était écrivain,
poète, dramaturge, musicienne, compositeur...et spécialisée dans
les écrits et chants pour enfants.
María
Elena Walsh, de padre inglés y madre argentina, era escritora,
poetisa, dramaturgo, músico, compositora...y especializada en los
escritos y canciones para niños.
Mais
aujourd'hui, et parce que les levers de soleil sont si beaux en ce
moments, voici ce poème.
Pero
hoy, y porque los amaneceres son tan bonitos en este momento, aquí
este poema.
Pour accompagner votre lecture, cette courte vidéo intitulée:
Le son de l'aube. Mallorca
María
Elena Walsh (Buenos Aires 1930-2011)
-
Chico Novarro
(Santa Fe-Argentina 1934-)
Aube
de l'oubli
Aube,
heure
zéro.
Je
ressuscite parmi les ténèbres et j'attends;
j'entends
tomber la rosée
là-bas
au loin à l'aurore.
Aube
de
cendre.
Dehors
la nuit agonise
et
résonne un obscur tambour
dans
le fond de mon cœur.
Aube
de l'oubli,
je
reviens peut-être
d'un
pays perdu parmi les rêves
où
toujours tu veux me parler
avec
les mêmes mots de la mer.
Aube,
heure
zéro.
J'espérais
t'oublier et je t'aime.
Sentinelle
de l'éternité
ma
douleur jamais ne se repose.
(Trad: Colo)
Madrugada,
hora cero.
Resucito en tinieblas y espero
mientras oigo el rocío caer
allá lejos al amanecer.
Madrugada
de ceniza.
Por afuera la noche agoniza
y retumba un oscuro tambor
en el fondo de mi corazón.
Alba de olvido,
vuelvo quizás
de un país entre sueños perdido
donde siempre me quieres hablar
con las mismas palabras del mar.
Madrugada,
hora cero.
Esperaba olvidarte y te quiero.
Centinela de la eternidad
mi dolor no descansa jamás.
hora cero.
Resucito en tinieblas y espero
mientras oigo el rocío caer
allá lejos al amanecer.
Madrugada
de ceniza.
Por afuera la noche agoniza
y retumba un oscuro tambor
en el fondo de mi corazón.
Alba de olvido,
vuelvo quizás
de un país entre sueños perdido
donde siempre me quieres hablar
con las mismas palabras del mar.
Madrugada,
hora cero.
Esperaba olvidarte y te quiero.
Centinela de la eternidad
mi dolor no descansa jamás.